“Debemos fomentar la alfabetización digital para que los estudiantes comprendan su impacto en la sociedad”
Entrevista

A propósito de su próxima participación como panelista en el evento académico titulado Inteligencia artificial: Aliada estratégica del sector educativo, coorganizado por la Fundación Universitaria del Área Andina y 5G Américas, el Dr. Erick Salazar Montoya, vicerrector académico de la Universidad Señor de Sipán (USS), conversó con nosotros sobre sus puntos de vista en torno a la inteligencia artificial (IA) y su aplicación a la educación.
Algunos de los temas tratados con el profesional circularon al rededor del uso ético de la inteligencia artificial, las transformaciones en el aprendizaje de los sistemas educativos que han incluido estas nuevas tecnologías, la preparación a los estudiantes frente a este nuevo contexto, las brechas de acceso tecnológico, los desafíos que nos imponen estas tecnologías, entre otros temas de suma importancia y actualidad. Sus puntos de vista se destacan en la presente entrevista.
Se habla mucho sobre los impactos éticos del uso de la IA en la educación, ¿nos puede dar su punto de vista?
Uno de los puntos importantes que hay que tener en cuenta es la privacidad y protección de los datos, es decir hasta qué punto los datos personales de los estudiantes pueden ser usados para mejorar sus aprendizajes, orientarlos a seguir una línea formativa (profesión), privarlos de elegir algo que ellos creen por conveniente para su vida o mejorar la competitividad de un país.
En medio de esto podemos notar sesgos y discriminación. La IA es entrenada con datos a partir de los cuales se pueden perpetuar prejuicios y discriminación. También hay que tener en cuenta que cada cultura tiene determinados referentes y estos se perpetúan a través de la IA sobre otras, dado que hay algunas sociedades que tienen un mayor desarrollo tecnológico, comercial o científico y los datos e información que producen son mayores.
Otro punto importante es el caso de la violación de la privacidad personal, todos sabemos que los sistemas de IA procesan grandes cantidades de datos personales para realizar mejor sus tareas. Esto puede incluir información del historial de rendimiento del estudiante, lo que puede ser filtrado de una manera no consentida. Otra cuestión es que los sistemas crean perfiles de usuario automáticamente en función de su comportamiento en línea, preferencias y actividades en las plataformas, estos perfiles pueden ser usados de una manera conductista para orientar profesiones o formas de pensar en los estudiantes, pero también pueden invadir la privacidad al revelar detalles íntimos sobre las personas.
Los sistemas de reconocimiento facial basados en IA pueden identificar a las personas en imágenes y videos, estos sistemas son usados experimentalmente en China para monitorizar la conducta y el rendimiento de los estudiantes en clase, además de usar otras tecnologías lo que causa que los estudiantes pierdan su privacidad.
De otro lado, en un mundo cada vez más digitalizado, la disparidad entre quienes dominan la tecnología y quienes luchan por mantenerse al día se hace más evidente que nunca. Esto se refleja en las organizaciones educativas que sienten el peso de la transformación digital para ser competitivas y otras que ya simplemente se resignan. La brecha digital se manifiesta en varios niveles y tiene implicaciones significativas. La IA requiere acceso a Internet y dispositivos conectados para funcionar correctamente, pero en las áreas rurales o desfavorecidas se carece de una infraestructura de red adecuada, lo que dificulta el acceso a la IA.
¿De acuerdo a su punto de vista la incursión de la inteligencia artificial afecta el rol de los docentes?
La IA puede desempeñar un papel cada vez más importante en el proceso de enseñanza, lo que puede llevar a la reducción del papel del profesorado dado que se confía a la IA para la preparación del material y los recursos didácticos, el seguimiento del estudiante a través del aprendizaje adaptativo y la evaluación.
Esto puede producir con el tiempo problemas en el desarrollo de las capacidades de aprendizaje emocional de los estudiantes. La IA afecta la vida académica. Si hay problemas de autorregulación emocional, la capacidad de aprendizaje puede disminuir fuertemente, es evidente que no solo se debe educar a nivel académico, sino también a nivel social y emocional, componentes importantísimos en la tarea de la educación.
¿Cómo podemos preparar a los estudiantes para un futuro permeado por la inteligencia artificial?
Debemos empezar por trabajar en el desarrollo de una adecuada alfabetización digital y tecnológica. Los estudiantes deben comprender los conceptos básicos de la IA, cómo funciona y sus aplicaciones. Esto incluye comprender como funciona el aprendizaje automático, redes neuronales, algoritmos, etc. Debemos fomentar la alfabetización digital para que los estudiantes se sientan cómodos utilizando herramientas tecnológicas y comprendan su impacto en la sociedad.
La educación del siglo XXI es distinta, antes teníamos restricciones respecto a las fuentes de información y por lo tanto se apelaba a que acumular información era importante para luego en algún momento poder usarla. Actualmente la información está a unos clics y a unos prompts, por lo que se requiere orientar al estudiante para que puede modificar su contexto, es decir, afrontar nuevas situaciones y problemas de su entorno y buscar que puede usar la información para resolver problemas, analizar la información para tomar mejores decisiones, usar el pensamiento crítico para validar sus decisiones y hacer elecciones acertadas, poder justificarlas y crear y modelar su contexto para obtener una sociedad justa y equitativa.
Como hemos afirmado, la IA puede automatizar tareas rutinarias, pero no puede reemplazar la creatividad y el pensamiento crítico humano. Debemos enseñar a los estudiantes a analizar problemas, plantear preguntas y encontrar soluciones innovadoras. Asimismo, estas tecnologías plantean cuestiones éticas, como la privacidad, el sesgo algorítmico y la responsabilidad en caso de errores. Los estudiantes deben comprender estas implicancias y aprender a usar la tecnología de manera ética.
¿Cuáles son los desafíos que enfrenta la integración de la IA en las instituciones educativas?
De acuerdo a mi punto de vista el primero tiene que ver con la infraestructura tecnológica. Integrar estas tecnologías requiere una infraestructura tecnológica sólida. Esto incluye acceso a hardware, software y conectividad adecuados. Las instituciones educativas y el estado peruano deben invertir en recursos tecnológicos y capacitar al personal docente para utilizar eficazmente las herramientas de IA.
De la misma forma, adoptar la IA implica un cambio en la mentalidad y la cultura institucional, los docentes y administradores deben estar dispuestos a explorar nuevas formas de enseñar y aprender. La resistencia al cambio puede ser un obstáculo significativo. Usar la IA implica un cambio en las metodologías didácticas de trabajo docente y usar metodologías basadas en proyectos, lo que implica aprender nuevas formas de trabajo y colaboración en el sector.
La IA plantea cuestiones éticas, como la privacidad de los datos de los estudiantes y la equidad en el acceso, las instituciones deben establecer políticas claras sobre el uso ético de la IA y garantizar la protección de la información personal.
La inteligencia artificial puede ampliar la brecha digital si no se implementa de manera equitativa. Algunos estudiantes pueden tener más acceso a tecnología que otros, en ese sentido las instituciones deben asegurarse de que todos los estudiantes tengan igualdad de oportunidades para beneficiarse de la IA.
Finalmente, los docentes necesitan capacitación para comprender y utilizar la IA de manera efectiva en el aula. La falta de habilidades y conocimientos puede dificultar la adopción exitosa de la tecnología y puede generar una mayor inequidad en la sociedad peruana.
Chiclayo, 7 de mayo de 2024
EN n.° 001-2024/OII/USS
Oficina de Imagen Institucional
Universidad Señor de Sipán


